Caduca la idea de un pensamiento perdido. Elegí en aquel instante sólo disuadir la idea que convencía mi existencia de ser algo especial.
Lo repitieron maestras, familiares e incluso compañeras. Mencionarme como raro me hacía sentir único.
La burla que ahora comprendo, circunda mi camino, fue fortuna sentirla siempre como privilegio.
Crecí al entender que el mundo se burlaba de mi más de lo que se reía conmigo.
Ese despertar fue, sigue siendo a la memoria hermosa, pues fue, es darme cuenta de la gente real, de quién en mí piensa con absoluto desinterés y bastante cariño.
Soy tan desperfecto que entiendo los rumores, las burlas, la nostalgia de querer ser quien piden y no llegar, al menos a eso que esperan, lo cual me es a cada día más indiferente.
Su norte no es el mío y el oriente que quiero conseguir no lo comparten. Hasta que alguien sí y aquí está…
Tercer Fragmento escrito por
Bernardo De la Mora
Actor, Escritor y DGA de INCORTO

