Fragmentos – Parte 1 “Cogitari”

Fue impredecible el pensamiento. A diaro cruzan miles de ellos, repetidos, inverosímiles, buenas notas, aunque de pronto, de tanto en cuando, uno llega e irrumpe con el resto. Es distinto, tiene vida propia. No todas la tienen, este tiene identidad, deseo de cambio.

En ello estaba, pensando, que apareció esta gran idea, no como otras, una valiosa, con jalea real pura y no de tianguis.

Sentí esto que tantas otras veces he percibido, aunque claro, como ahora estaba de moda el oximetro en casa, por aquello del coronavirus, al rememorar esa excitación pensé en el ritmo de mi respiración, en mi pulso cardíaco y sí, había subido nuevamente a 130, 137, 140, es peligroso.

Así pude darme cuenta. Mientras mi mente olvidaba momentáneamente la dulcura de este nuevo pensamiento, el ritmo cardíaco disminuía al adecuado, al general.

Hace algunos años, en una entrevista, me preguntaron ¿cual era mi fuente de inspiración, mi “momentum”? La pregunta me molesto y no supe resolver si el desagrado provenia por el cliche de una mente básica haciendo preguntas aprendidas o por que realmente no sabía la respuesta. El corazón es la respuesta.

Crece la sensación de una idea única, al menos especial y es el corazón quien, de estar conectado a eso que importa, irriga sangre a tal ritmo que la mente expande la creación de este nuevo universo. Crea las necesidades físicas para que esta tenga vida.

Serie de textos -Fragmentos- Parte 1

Primer Fragmento escrito por Bernardo De la Mora

Actor, Escritor y DGA de INCORTO

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